03/05/2008
Molinos del Río Cofio

Ruta primaveral, magnífica, espléndida, luminosa la que éste sábado, de finales de abril, espera para acometer con entusiasmo la trayectoria senderista a Las Navas del Marqués. Son las ocho y veinte minutos de la mañana y el bus, desde la madrileña calle de Leganitos, linde con Plaza de España, espera a los seniles excursionistas acicalar sus equipamientos, preparar sus bártulos con esmero y cuidado antes de partir. Un ligero fresco matinal acompaña en los minutos previos. A las ocho y media el vehículo inicia su andadura rumbo a El Escorial donde un frugal desayuno permitirá almacenar algunas energías para acometer, después, el minúsculo desafío de la caminata. No es necesaria mucha espera pues la localidad, asomada sobre unas empinadas lomas de altitud considerable, se encuentra a una distancia reducida de la Sierra de Madrid con la que comparte hermosura, terreno abrupto, verdor impactante, vegetación rala a veces y de coníferas otras, junto al ganado bóvino que pace disperso en calma y libertad.
Una vez que el autobús atraviesa el pequeño municipio de Las Navas aparcando en las estribaciones de la ruta en ciernes, ésta queda inaugurada. Los veintidos integrantes del grupo, creo que todavía personas más maduras desde que salieron de Madrid, bajan los peldaños del vehículo permaneciendo en una explanada en la que de manera muy severa, profesional proceden a preparar sus bastones metálicos, a mudarse de botas, a suministrarse parsimoniosamente potingues solares en sus curtidos rostros, a iniciar una especi
21/04/2008
Popol Vuh

Esta es la relación de cómo todo estaba en suspenso, todo en calma, en silencio; todo inmóvil, callado, y vacía la extensión del cielo.
Ésta es la primera relación, el primer discurso. No había todavía un hombre, ni un animal,pájaros,peces,cangrejos,árboles,piedras,cuevas,barrancas,hierbas ni bosques: sólo el cielo existía.
No se manifestaba la faz de la tierra. Sólo estaban el mar en calma y el cielo en toda su extensión.
No había nada junto, que hiciera ruido, ni cosa alguna que se moviera, ni se agitara, ni hiciera ruido en el cielo.
No había nada que estuviera en pie; sólo el agua en reposo, el mar apacible, solo y tranquilo. No había nada dotado de existencia.
Solamente había inmovilidad y silencio en la oscuridad, en la noche. Sólo el Creador, el Formador, Tepeu, Gucumatz, los Progenitores, estaban en el agua rodeados de claridad. Estaban ocultos bajo plumas verdes y azules, por eso se les llama Gucumatz. De grandes sabios, de grandes pensadores es su naturaleza. De esta manera existía el cielo y también el Corazón del Cielo, que éste es el nombre de Dios. Así contaban.
LLegó aquí entonces la palabra, vinieron juntos Tepeu y Gucumatz, en la oscuridad, en la noche, y hablaron entre sí Tepeu y Gucumatz. Hablaron,pues,consultando entre sí y meditando; se pusieron de acuerdo, juntaron sus palabras y su pensamiento. Entonces se manifestó con claridad, mientras meditaban, que cuando amaneciera debía aparecer el hombre. Entonces dispusieron la creación y crecimiento de los árboles y los bejuco
16/04/2008
Descifrar el idioma de una mirada
como aprender a escuchar sin voz.
Esther
05/04/2008
Testigo de luz

Mi cuerpo es testigo de luz,
pigmento de silencio.
Álibe
12/03/2008
Visión fetiche

Anochece, y la piel calla cual muro de notas desvalidas en silencio. Al tanto, la noche se encuentra en posición de testigo. La piel femenina es una ínsula asolada de matorral y besos cuando la tormenta acecha, cuando la salina humedad del sexo segrega matices, brillos y lubricaciones bajo la sombría textura del milagro..., del milagro incierto. Cae el calor entre las carmesíes esquinas del placer. Dispone de una creciente porción de libido no consumida, mientras su naturaleza se imbuye bajo la alquimia del desconocimiento: jadeo fértil de sueños, materia impúdica frente a la luz, trémula algazara que oxigena sentidos; cuero y fusta en contacto con la primera virginidad del deseo.
Ángel Fdez. de Marco (Álibe)
09/03/2008
La dulce armonía de Montse

Desde este rincón aliado de las letras deseamos felicitar la labor artística de una compañera y amiga sin igual: Montserrat. Sus trabajos caligráficos, realizados con una destreza, habilidad y sensibilidad extraordinarias, merecen con creces aparecer en primera plana de nuestra revista cultural. Numerosos premios, menciones y un trabajo persistente avalado por el criterio de cualificados especialistas de la caligrafía nacional, la avalan a una medievalista con corazón añejo pero con espítitu poético y esencia deslumbradora. En su página web (montse-lletresifotos.blogspot.com/) los internautas podrán gozar de su tarea creativa actualizada mes a mes. A partir de ahora los integrantes de Cálculos del aire nos congratulamos con incorporar un enlace permanente a su espacio en red y, de esta forma, iniciar un hermanamiento artístico de proyección y futuro.
20/02/2008
Desde este apartado recinto. (Aurelio Campos)
Alejado de los círculos literarios, ajeno por circunstancias vitales a grupos y corrientes, el autor nos ofrece este poemario en donde el gozo de la visión del paisaje,la preocupación ética o existencial y la austeridad de la naturaleza sirven como transfondo a un quehacer elaborado pacientemente,riguroso, con cierta vinculación estética que exalta líricamente el espacio natural y el ser humano que lo habita.
Aurelio Campos (Colmenar de Oreja, 1958) ha bebido de la naturaleza el mensaje entrañable que depara la belleza de la puga por la vida: los árboles, las plantas, los animales, las aves, los cambios cíclicos de las estaciones y, junto a ello y en ello, todo el proceso vital del hombre que busca, en las huellas ya alejadas de la infancia, las claves poéticas que sugieren un determinado sentir o pensar que a todos nos alienta.
01/02/2008
Esencias VIII

"La virtud es una especie de salud, de belleza y de buenas costumbres del alma."
(Platón)
"No hay belleza perfecta que no tenga alguna rareza en sus proporciones."
(Francis Bacon)
"La conciencia del hombre recto se ríe de los engaños de la fama."
(Ovidio)
"La soledad es el imperio de la conciencia."
(G.A. Bécquer)
"El hombre sabio incluso cuando calla, dice más que el necio cuando habla."
(Thomas Fuller)
23/01/2008
Caballero Bonald: su poesía

Difícil definir un estilo de poesía pero quizás lo sea aún más en el caso de Caballero Bonald. La precisión de la palabra, la expresión adornada que parece tender hacia un cierto barroquismo hace profundizar en los entresijos de la realidad para lograr, de la visión subjetiva del poeta, una objetivación poética cargada de sentido. Su estilo nos lleva al deleite de la palabra,al poema comprendido como un todo expresivo que invita al lector a la meditación del silencio, al pulso indagatorio del poema en el que, como dice el autor "ocupe más espacio la poesía misma que el propio texto."
Aurelio Campos.
22/12/2007
Invocación

Y tú vendrás extrañamente,
con la fluidez plural de un río
en el resquicio de la eternidad.
Se hace fría la noche.
Podría alcanzar el verdadero límite,
el sueño que tú fuiste,
y contemplar el fuego sagrado
hasta nacer en la otra orilla.
Con la inocente certeza de quien busca
sin recordar el vértice del viento.
Almudena Urbina

