Exodus
Cómo pétrea noche que gime
velará el tiempo su cristal
bajo las sombras del rocío.
Cómo ingrávidas formaciones
las especies: señuelos del misterio,
huirán, huirán
al letargo mismo de un túnel
que trenzados va modelando
con patrón exclusivo de la muerte.
Cómo neófito humo que nace
y aligera su mayor ciencia,
como rayo que brinda dones
al limo, a la ova de la ría,
las especies cavarán fosa
para entrar y nunca avisar
en la esfera levítica del sueño.
Como agónica luz, distante,
donde vibran las sensaciones,
avatares y manuscritos
las especies emprenderán,
¿un atajo siquiera firme?
Hacia las grutas extraviadas
con sitiales llenos de musgo,
¡Sí!, de musgo
purgado en vida.
Cómo brote que osó a renacer
en sus últimas instancias,
como aliento encorajinado
con certezas sin madurar,
cumplirán los seres sentencia
en quebrados y óseos acantos
cuyas voces palidecieron.
Ángel Fdez. Damarcus (Álibe).
Escrito en Aranjuez. Junio 2006.
Jornada agotadora de visitas. Por la mañana, muy temprano, iniciamos el recorrido atracando en la localidad de Edfú. Allí montados en calesas damos testimonio de las míseras condiciones de la población, del estado calamitoso de las calles y, en general, de la sensación de abandono, desidia y suciedad que presiden todos los rincones de este parnaso olvidado de Alá.Nuestro chófer trata de ganarnos la confianza (y sobre todo una sustanciosa propina) a través de sencillas frases de bienvenida en un más que deficiente castellano. Llegamos al final del trayecto: nuestra calesa se detiene en una larguísima caravana dispuesta en fila a las puertas del Templo de la ciudad. Éste se nos presenta colosal, titánico, granítico, después de recorrer un tramo polvoriento atestado de curiosos, como una mole bárbara que mantiene una conservación arquitectónica envidiable. Si retornara a la vida Horus seguro que podría sentirse más que orgulloso con "su santuario particular".
Milagro eres del día
(primera variación)*
Año del Señor 1943. Lazio.