Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2007.

11/05/2007

Escalera al deseo

20070512001656-la-casa-vieja460.jpg

Juan Terrero vivía en el centro de la ciudad, en un segundo piso del caserón antiguo cercano al ayuntamiento. Era un edificio del siglo pasado, con una fuente de cuatro caños en el centro del patio, donde no hace mucho, todavía bebían las caballerías de los vecinos. Surcaban los laterales de la corrala unas grandes vigas y pilares de madera, desde allí, las mujeres tendían la ropa en las cuerdas que estaban atadas a un clavo, de un extremo a otro de la platea. Llevaba poco más de un año viviendo allí y se había integrado, con discreción, en el pequeño mundo del vecindario. Con su carácter afable se había ganado la simpatía de los vecinos y mantenía una relación cordial con todos.
Con todos menos con una pareja de recién casados, treintañeros como él, con los que el trato era frío y distante. Parece ser que el marido, consumido de celos, le había reprochado en la escalera, ciertas miradas que Juan le dedicó a su sensual esposa.
Vivían en el piso anexo al suyo. Se había preocupado poco por ellos y no sabía casi nada de su vida, siempre estaban encerrados en casa o en el trabajo. Ella daba clases de algún idioma en un colegio, y él, bueno, él no sabía nadie dónde trabajaba.
Paloma Barrios, que así es como se llamaba la dama, llegaba a casa a la misma hora todos los días, a las tres. La misma que Juan después de una dura jornada trabajando en Mecaplast, una fabricucha ilegal del polígono industrial, a las afueras de la ciudad.
Muchos días coincidían en la entrada del inmueble o en la escalera, y tan

... (... continúa)
11/05/2007 22:57 Autor: demarco. #. Tema: ÓRBITA DIVULGATIVA Hay 1 comentario.

22/05/2007

San Fco. de Campeche ( Estados Unidos Mexicanos)

20070522193352-indio-campeche.jpg

Es el día del asentamiento. Con la fiel compañía de mi estimada Ely decidimos, desde la media mañana, comenzar en la búsqueda de un alojamiento digno y económico en Campeche donde poder hospedarme durante la mayor parte de mi estancia americana. Después de preguntar en un hotel llega el momento más esperado: el avistamiento general de la ciudad.
Para empezar el rumbo cruzamos la carretera de El Malecón y, entre un no muy denso tráfico automovilístico, contemplamos unas desconcertantes aguas del golfo de México calmas, serenas, sin apenas encrespamientos, remansadas por una fuerza desconocida que configura un mar hipnotizado a la indolencia permanente. En la lejanía del horizonte se visualiza sin dificultad una plataforma petrolífera; desde luego toda una incontestable señal de florecimiento económico de los vecinos norteños y de amenaza ecológica a buena porción del litoral campechano.
Tras cubrir un tramo de El Malecón nos topamos de bruces con el baluarte amurallado de la población. Destaca de él su solidez, su complexión adusta, recia, amazacotada y sus combinaciones cromáticas de grises, pardos, gamas oscuras generadas por el clima sub-tropical de la región. Una vez perfilado a pie el bastión defensivo llegamos a la zona más noble de la localidad: el Zócalo, llamado el centro para los oriundos. Consta de unos muy cuidados soportales de fachadas de colores vivos, la siempre sugerente entrada al Museo de Arqueología, y, en el epicentro de la Plaza, un imponente quiosco de planta circular con turistas en su

... (... continúa)
22/05/2007 19:31 Autor: demarco. #. Tema: LA ALCUZA DE AHMED No hay comentarios. Comentar.

25/05/2007

El artista

20070525121153-bronze-05.jpg

Una tarde, le vino al alma el deseo de dar forma a una imagen del Placer que se posa un instante. Y se fue por el mundo a buscar bronce, pues sólo en bronce podía concebir su obra.
Pero había desaparecido el bronce del mundo entero; en parte alguna del mundo entero podía encontrarse bronce, salvo el bronce sólo de la imagen del Dolor que dura para siempre.
Era él quien había forjado esta imagen con sus propias manos, y la había puesto sobre la tumba de lo único que había amado en la vida. Sobre la tumba de lo que más había amado en la vida y había muerto había puesto esta imagen hechura suya, como prenda y señal del amor humano que no muere nunca, y como símbolo del dolor humano que dura para siempre. Y en el mundo entero no había más bronce que el bronce de esta imagen.
Y tomó la imagen que había formado y la puso en un gran horno y se la entregó al fuego.
Y con el bronce de la imagen del Dolor que dura para siempre esculpió una imagen del Placer que se posa un instante.


Oscar Wilde.

25/05/2007 11:33 Autor: demarco. #. Tema: LAUREDAL No hay comentarios. Comentar.


Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con iCities, 1001 relatos y el I Encuentro Rural de Blogs.]